Un mensaje de esperanza a los pequeños agricultores: la rentabilidad ya está al alcance de todos – Polan Lacki



Empiezo este mensaje dirigido a los pequeños productores rurales de América Latina con la siguiente afirmación: Es muy poco o casi nada lo que ustedes pueden esperar de sus gobiernos ( debilitados, endeudados y burocratizados ). Por esta razón les sugiero, concreta y objetivamente, que en vez de seguir esperando por las ayudas paternalistas que seguramente no vendrán, adopten la siguiente medida muchísimo más imprescindible para que ustedes puedan mejorar sus condiciones de vida: reivindiquen/exijan que los gobiernos les proporcionen una capacitación adecuada para que ustedes mismos quieran, sepan y puedan aumentar su producción y los ingresos familiares.



Logrado este estímulo educativo, ustedes podrán solucionar sus problemas, haciendo lo siguiente: diversificando la producción, produciendo más kilogramos por hectárea y más litros de leche por vaca, mejorando la calidad de lo que producen, reduciendo los costos por kilogramo producido, disminuyendo las pérdidas durante y después de la cosecha, deponiendo el individualismo y reemplazándolo por el cooperativismo, para poder comprar los insumos y vender las cosechas con menor intermediación. Y, como consecuencia de estas medidas "eficientizadoras", sencillamente emanciparse de la dependencia del paternalismo gubernamental. A quienes deseen conocer la posibilidad/factibilidad de que los propios productores rurales puedan ser los solucionadores de sus problemas económicos, les sugiero analizar críticamente el siguiente mensaje que estoy dirigiendo a los pequeños productores rurales de América Latina.



Al contrario de lo afirman los teóricos, para tener éxito económico en la agricultura y en la ganadería, no necesariamente se requiere de altas decisiones políticas, créditos abundantes, grandes extensiones de tierra, inversiones en maquinaria de alto costo, ni de tecnologías muy sofisticadas. Lo que si se requiere, como absolutamente imprescindible, es que ustedes reciban una adecuada formación y capacitación que los vuelva más eficientes y más productivos, eliminando las siguientes ineficiencias que están presentes en la mayoría de las fincas, comunidades y mercados rurales de sus países:



1) Para poder sobrevivir económicamente ustedes necesitan aumentar, de manera muy significativa, los actuales y muy bajos rendimientos promedio por hectárea y por animal. Ustedes no podrán sobrevivir económicamente cosechando 4.000 kilogramos de maíz por hectárea, porque en vuestros propios países existen maiceros que cosechan ocho, doce y hasta dieciséis toneladas por hectárea y es con ellos que ustedes tendrán que competir; no podrán sobrevivir cosechando 2.300 kilogramos de trigo por hectárea porque en varios países de esta Región muchos trigueros están cosechando más de ocho toneladas por hectárea; no podrán sobrevivir cosechando 15.000 kilogramos de papas por hectárea porque los paperos eficientes están cosechando cuarenta, cincuenta y hasta sesenta toneladas por hectárea.



En la ganadería ustedes no podrán sobrevivir mientras sus vacas sigan produciendo un ternero a cada veinte meses y apenas cuatro litros de leche al día, porque en todos los países de esa Región existen productores cuyas vacas tienen un parto a cada 13 meses y ya están produciendo en promedio 40 litros de leche al día. No podrán sobrevivir económicamente si sus novillos llegan al peso de faena/abate a los 48 meses, porque van tener que competir con ganaderos mucho más eficientes cuyos novillos llegan al peso de faena a los 24, a los 20 y hasta a los 18 meses.



Sin embargo no podrán lograr estos avances en la productividad y en los rendimientos de un solo golpe, sino que deben hacerlo de manera gradual, paso a paso. Deberán empezar adoptando tecnologías sencillas y de bajo costo, con el fin de que estén al alcance de los productores más pobres, tales como, en la ganadería: desinfectar el ombligo de los recién nacidos, vacunar y desparasitar los animales, mejorar la productividad y calidad de las pasturas, adoptar el pastoreo rotativo, almacenar alimentos como ensilaje o heno para las épocas de escasez y elaborar raciones balanceadas utilizando los ingredientes que ustedes mismos ya producen en sus fincas. La correcta adopción de las medidas recién descritas depende mucho más de conocimientos adecuados que de créditos abundantes.



Después que ustedes adopten de manera correcta estas primeras medidas que aumentarán la productividad de la tierra y los rendimientos de los animales, ustedes generarán dentro de sus propias fincas, en vez de sacar de los bancos, el dinero necesario para mejorar el potencial genético del ganado, ampliar el rodeo y adquirir los insumos y equipos de mayor costo que son utilizables en las etapas más avanzadas de tecnificación.



2) En vez de reivindicar más tierra y más animales, aumenten la productividad de la tierra y de los animales que ya utilizan. Como regla general es mucho más conveniente cultivar, de manera correcta, una hectárea de frejol y cosechar en ella 2.700 kilogramos, que cosechar los mismos 2.700 kilogramos pero en tres hectáreas de tierra ( el promedio latinoamericano es de 900 kgs por hectárea ). No críen más vacas que aquellas que ustedes puedan vacunar, desparasitar y alimentar adecuadamente, durante los 365 días del año, con el fin de que ellas produzcan más leche y más crías. Es mejor tener una vaca genéticamente mejorada, desparasitada, sana y bien alimentada que produzca 20 litros de leche al día que tener 5 vacas hambrientas, con mastitis y llenas de ecto y endoparásitos que producen 4 litros al día cada una, que es el promedio latinoamericano.



3) No siembren monocultivos que producen una o dos cosechas al año, porque sus familias necesitan comer y gastar durante los 365 días del año. Diversifiquen la producción agrícola y distribuyan/difieran las fechas de siembra ( nunca siembren toda la superficie en una misma fecha ) para volverse menos vulnerables a los riesgos de clima, mercadeo, plagas y enfermedades; y también para producir cosechas e ingresos en varias épocas del año y con ello volverse menos dependientes de los bancos y de los usureros. En dicha diversificación probablemente ustedes podrán cultivar hortalizas de ciclo corto para sacar varias cosechas al año, producir diferentes especies de frutales para tener cosechas e ingresos también en distintas épocas del año, criar pollos, conejos, cerdos, tener algunas cabras o vacas lecheras. Los productores de vacunos, cabras y ovejas deberán, en primerísimo lugar, mejorar la productividad y la calidad de las pasturas para volverse menos dependientes de los gastos con la adquisición de raciones balanceadas industrializadas, cuyos precios son muy elevados. Los productores de ganado lechero, cerdos y aves deberán producir en sus propias fincas los ingredientes (maíz o sorgo, soya/soja, alfalfa, granos de girasol, yuca, camote, etc.) y transformarlos en raciones balanceadas de muy bajo costo. Cuando ustedes cosechen estos ingredientes jamás los vendan al primer intermediario que aparezca en la finca; transfórmenlos en raciones y "véndanlas" a sus propias vacas lecheras, cerdos y pollos.



4) Realicen, también en forma gradual, la llamada reconversión productiva, reemplazando los productos/rubros que consumen los pobres por otros que son consumidos por los ricos. Es muy difícil que un agricultor con 5 o 10 hectáreas de tierra, sembrando (para vender no para autoconsumo) yuca, papas, camote, calabaza o granos básicos, pueda sobrevivir económicamente en la agricultura; por más elevados/altos que sean sus rendimientos por hectárea. Estos rubros de baja densidad económica ( que rinden pocos pesos por hectárea ) y que son consumidos principalmente por los pobres que no pueden pagar precios más altos, deberán ser reemplazados, por otros rubros/productos más sofisticados que rinden mucho más ingresos por unidad de tierra; porque éstos son adquiridos por los consumidores de altos ingresos, como por ejemplo: producir alcachofas, espárragos, brócolis, tomates cereza, champiñones, melones, chirimoyas, mangos, aguacates/paltas, guanábanas, frutillas/fresas, pitahayas, granadillas, piñas, higos, hortalizas sin uso de agroquímicos, huevos de codornices, maíz y arveja verdes para consumir frescas ( como chauchas ), miel de abejas, flores, plantas medicinales y ornamentales, plantones de frutales, etc. El reemplazar cultivos de pobres por cultivos de ricos es una alternativas muy eficaz para contrarrestar la insuficiencia de tierra.



5). Ustedes deberán reducir las importantes pérdidas de granos que ocurren en la cosecha y posteriores a ella (ya sean físicas o de calidad). A tales efectos los extensionistas deberán capacitarlos para que ustedes hagan un adecuado calibraje/regulación de las cosechadoras y les orienten cómo almacenar los granos para evitar los elevados daños ocasionados por mico-toxinas y/o por la incidencia de gorgojos y roedores. Asimismo deberán reducir las importantes pérdidas de frutas que abundan en las épocas de cosecha y se pierden por no transformarlas en mermeladas o por no desecarlas/deshidratarlas, exponiéndolas directamente al sol o utilizando secadores solares. Algunas frutas secas tienen excelente sabor, buena aceptación y elevados precios en los mercados; tales como: damascos, ciruelas, piñas, mangos, higos, peras, bananas y papayas.



6 Ustedes también podrán adoptar algunas medidas más elementales para mejorar la presentación visual de sus cosechas antes de comercializarlas, tales como: lavarlas/limpiarlas, clasificarlas, fraccionarlas y cuando sea posible envasarlas. Utilizando la mano de obra familiar podrán hacer un “maquillaje” tan elemental y sencillo como el que hacen los supermercados antes de vender las frutas, hortalizas, frejoles/lentejas/garbanzos, raíces y tubérculos, etc. Si los empleados de los supermercados pueden ser capacitados para hacer un maquillaje tan sencillo, es evidente que las familias rurales también pueden ser capacitadas para hacerlo.



Sin embargo, algunas de las seis medidas recién propuestas son de costo más elevado y por esta razón difícilmente cada productor podrá ejecutarlas en forma individual. Por tal motivo para hacer factible esta propuesta será necesario adoptar las medidas descritas en los próximos ítems 7 y 8 de este mensaje.



7) El siguiente dicho alemán contiene una gran verdad: “Es mejor vivir del agricultor que de la agricultura”. A propósito, observen ustedes que, con la excepción de los productores rurales, ninguno de los demás integrantes de las largas cadenas agroalimentarias se dedica a la etapa de producción agrícola propiamente tal; porque todos ellos asimilaron muy bien la dura verdad que contiene dicho refrán. Por esta razón ustedes tampoco deben encargarse apenas de la etapa más pobre del negocio agrícola, que es la etapa de producción propiamente tal, la que va desde la siembra hasta la cosecha. Porque esta etapa es la que exige más trabajo, es la menos rentable y es la que está más expuesta/vulnerable a riesgos de clima, plagas/enfermedades y de mercadeo. Entonces ustedes no deben seguir "regalando" ni delegando a los otros integrantes de las cadenas agroalimentarias la ejecución de todas las etapas ricas del negocio agrícola (aquellas que ocurren antes de la siembra y después de la cosecha). Ustedes mismos deben empezar a “verticalizar” sus actividades, encargándose de la ejecución de algunas etapas ricas del negocio agrícola.



A modo de ejemplo, los productores de cerdos y aves podrán producir en sus fincas los ingredientes con los cuales se fabrican las raciones balanceadas y fabricarlas ellos mismos y con ellas alimentar a sus cerdos y aves; y, eventualmente procesar en forma artesanal los cerdos transformándolos en jamones, salames, bacón, longanizas, morcillas, chorizos y chicharrones. Porque si ustedes no empiezan a practicar dicha “verticalización”, quienes seguirán apropiándose cada vez más de dichas riquezas serán los industriales y comerciantes que fabrican y revenden las raciones balanceadas, los intermediarios que compran las cosechas, los agroindustriales que las transforman/incorporan valor agregado, las fraccionan y envasan y finalmente las gigantescas redes de supermercados que las comercializan. Al tener tantos “socios” con quienes ustedes están compartiendo sus ganancias, no es de sorprender la distorsión que describo a continuación.



Recientes estudios indican que, en promedio, los productores rurales de América Latina reciben apenas el 20% de los precios que los consumidores pagan por los alimentos en los supermercados, verdulerías, fruterías, panaderías y carnicerías. Del otro 80% se apropian quienes menos trabajaron, quienes no produjeron ninguna riqueza y quienes no se expusieron a mayores riesgos. Y este es el tema que abordaré en el próximo ítem 8) de esta exposición e indicaré que el remedio para que los agricultores se apropien de un porcentaje más justo de las riquezas que generan se llama cooperativismo; tal como ya están aplicando con extraordinario éxito muchísimos productores rurales especialmente en el sur de Brasil.



Porque algunas de las medidas recién propuestas exigen economía de escala, son de costo más elevado y por esta razón difícilmente podrán ser ejecutadas en forma individual. Por tal motivo para hacer factible esta propuesta es imprescindible la adopción de la siguiente medida de solidaridad y cooperación entre ustedes los productores rurales:



8) Ustedes necesitan deponer, de una vez por todas, el individualismo que, sin que ustedes se den cuenta, está destruyéndolos económicamente y juntarse con sus vecinos confiables, formando grupos solidarios/cooperativos, para realizar en conjunto con ellos algunas actividades que económicamente no les conviene o no es posible realizar en forma individual. A propósito observen como en la actualidad ustedes mismos, sin quererlo, están actuando en contra de sus propios intereses económicos:



a- Ustedes pagan precios innecesariamente altos por los insumos porque los adquieren siempre en forma individual, en pequeñas cantidades, del último eslabón de una larga cadena de intermediación y con alto valor agregado (reitero que las raciones balanceadas que ustedes compran del último intermediario, probablemente fueron fabricadas por una gran multinacional utilizando los ingredientes que salieron de vuestras propias fincas o comunidades). Además ustedes adquieren las semillas, fertilizantes y pesticidas, en la peor época del año cuando todos los productores acuden a comprarlos, la oferta disminuye y los precios suben.



b- Pero ustedes mismos cuando venden sus cosechas hacen exactamente lo contrario y, por esta razón, reciben precios innecesariamente bajos porque venden al primer eslabón de la cadena de intermediación, las comercializan al por mayor y sin ningún valor agregado. Además las venden en la peor época del año, cuando todos necesitan vender para quitar sus deudas y pocos compradores desean adquirirlas. El individualismo los volvió extremadamente frágiles y los condujo a la siguiente paradoja: cuando ustedes compran los insumos preguntan al vendedor ¿cuánto cuesta? ¿Pero cuando ustedes se convierten en vendedores de sus cosechas en vez de afirmar cual es el precio, siguen preguntando ¿cuánto me pagan? Es decir, por causa del individualismo, ustedes nunca son formadores de precios sino que siempre son pasivos tomadores de precios; porque cometen el error de no organizarse con sus vecinos para poder apropiarse de dichas riquezas.



c- Ustedes se endeudan fuerte e innecesariamente para poseer maquinaria individual de altísimo costo, que la utilizan durante 20 días al año y que descansa los otros 345 días. Entonces y a modo de ejemplo, será mejor que un grupo de 10 pequeños productores tenga un buen tractor, una buena sembradora, una buena cosechadora, una buena pulverizadora y una buena trituradora de granos para elaborar sus propias raciones balanceadas. Desafortunadamente esto no ocurre porque cada agricultor quiere tener su propia maquinaria. En muchísimos casos el dinero que ustedes gastaron para adquirir innecesariamente la maquinaria individual y sobredimensionada que permanece subutilizada, es el dinero que, más adelante, les hace falta para gastos muchísimo más indispensables/imprescindibles, como por ejemplo: comprar insumos necesarios para aumentar la productividad en la agricultura (semillas mejoradas, fertilizantes, inoculantes, pesticidas); ídem para mejorar el desempeño de la ganadería (mejoramiento de las pasturas ojalá con fertilizaciones y riego, conservación de forrajes para los períodos de escasez, vacunas, semen, antiparasitarios, sales minerales).



Observen que debido a este “pecadillo” aparentemente inofensivo ( el individualismo ) ustedes están adoptando tres procedimientos todos ellos contrarios a sus propios intereses económicos.



A quienes, después de leer este mensaje, deseen conocer muchísimas otras medidas, sencillas y simultáneamente muy eficaces, para mejorar los ingresos familiares, les sugiero que lean los siguientes textos que están disponibles, en forma gratuita, en las siguientes páginas web:



1. La modernización de la agricultura: los pequeños también pueden, que está disponible, en la sección “Artículos del autor” de la página web www.polanlacki.com.br



2. Desarrollo agropecuario: de la dependencia al protagonismo del agricultor, que está disponible en esta segunda página web www.polanlacki.com.br/agroesp 



A quienes no tienen acceso a Internet para poder sacar estos libros gratuitos les sugiero que soliciten a un extensionista, vecino, amigo o pariente que les imprima dichos textos. Luego de leerlos quedarán sorprendidos con los mejoramientos productivos y económicos que ustedes mismos pueden lograr, con la única condición de que apliquen de manera correcta las medidas "eficientizadoras" descritas en estos dos libros.